Telestar. Por: Clara Zawadsky
Tejer y destejer
Junio 07 de 2007
En los últimos meses, el devenir colombiano ha sido como el manto de Penélope: tejer mientras se espera y destejer cuando los planes fallan y hay que esperar indefinidamente. Pienso que pocas veces se cumplen las metas anunciadas y que siempre surge un obstáculo ofrecido por la ley. Y aunque la ley debe defendernos a todos, a veces sirve, disfrazada de leguleyada, para escudar a quienes no lo merecen.
El lunes 4, en la noche, el presidente Uribe dio una demostración de cómo debe presentarse y exponer un verdadero estadista. Digno y sencillo, carente de la reconocida cadencia solemne de los discursos colombianos, movía levemente las manos para subrayar circunstancias destacadas. De principio a fin habló sin detenerse ni equivocarse, al estilo Clinton, sereno, sosegado y cauteloso, y como debe ser todo mandatario sensato exhibió con claridad su capacidad para conocer lo que nos ha ocurrido y ocurre. Planteó cada instancia con singular certeza y permitió que los colombianos conociéramos sus razones, sus motivaciones y sus inquietudes.
Infinitamente dolido por la suerte de los secuestrados, como lo ha confesado, dejó escapar su ternura al referirse a Clara Rojas y al bebé que pocas veces ha tenido en sus brazos. La comparó con una guerrillera excarcelada quien siempre tuvo a su hijito abrazado y se convirtió en el centro de afecto y atracción del penal. Todas querían mimarlo, buscando colaborar con sus tareas de madre primeriza. La comparación nos ofrece la versión selvática proveniente de la guerrilla y la realidad de la cárcel en donde al chiquitín no le faltó ni amor ni cuidados.
Era de esperar que las Farc reaccionaran como lo han hecho. Con egoísta terquedad maoista-stalinista se empeñan en que les entreguen un considerable pedazo de nuestro Valle para sentirse cómodos y poderosos y, quizás, montar el espectáculo que los describa como ejército revolucionario. Ni eso ni permitir que los guerrilleros intenten delinquir nuevamente es aceptado por el Gobierno. El Caguán es la mayor prueba de por qué no se debe ceder ni un milímetro de territorio nacional para conversaciones que no requieren ese espacio. Un punto de encuentro garantizado y bien vigilado por países amigos es más que suficiente. Y que no vuelvan a sus andanzas, depende de un faro redentor que los dirija hacia sus familias y la legalidad o a los mandatos oscuros que los impelan a regresar a una lucha que los desgasta y aísla del mundo contemporáneo.
El Presidente ha dado una lección de democracia, tolerancia y flexibilidad. No le preguntó al Presidente de Francia para qué buscaba la liberación de ‘Granda’. Aceptó la propuesta como se aceptan las que vienen de amigos solidarios. Sarkozy, vivamente interesado por la también ciudadana francesa Ingrid Betancourt, hará lo imposible por liberarla, así como deja ver su interés humanitario por los demás secuestrados, con Clara Rojas y su hijo a la cabeza.
Claro que ya salieron las voces que siguen interpretando el gesto del Presidente como una ‘cortina de humo’ y acción inútil, dado que la guerrilla ha respondido negativamente. Pero para el Presidente, haber enseñado que la solidaridad, así sea unilateral, es un buen abono para futuros convenios, es un comienzo exitoso.
En cuanto a los periodistas que lo interrogaron, el Presidente se mostró firme y concreto. No cedió en sus dos negativas prioritarias, pero llenó al país de esperanzas. El momento histórico es trascendental y de inmensos alcances socio-políticos. Si hubo reconciliación después de la Segunda Guerra Mundial, ¿por qué aquí no se puede? Argentina eliminó a sus generalotes. Chile no se dejó imponer al Allende de Fidel Castro. Gracias a Fujimori, así les duela a muchos admitirlo, Perú enterró a Abimael Guzmán. No están vigentes ni el IRA ni el Ejercito Rojo Japonés ni el Baader Meinhof de Alemania. Nos libramos de Hitler, Stalin, Pol Pot, Mao, Trujillo, ‘Cara de Piña’, Hussein, etc. Quedan los fanáticos terroristas del Oriente Medio, quienes aspiran a reunirse con Alá. Y en Colombia persisten las guerrillas secuestradoras. ¿Hasta cuándo?
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jorge caro / Cali
de acuerdo con usted, las farc son un dinosaurio y debeb desaparecer, tarde o temprano Colombia se librara de este flagelo.
Excelente columna... © / Cali y su Penélope
Cada jueves se luce usted, doña Clara.
La nota de hoy está de película y con buen hilo.
Cordial saludo. ©
gregorio / praga.rep checa.
cuanto pudiera hacer de positivo una persona como esta señora por el futuro de nuestro pais, si tuviese un poco de sensatez, de verdadera sensibilidad humana. hay quienes envejecen y se ... (Ver Más)
alvesil / Cali
Excelente!!! Felicitaciones!! usted siempre tan objetiva y tan clara como su nombre.
observador / calicolombia
es mejor que siga tejiendo y no desteje porque se le esta enredando la lengua
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