Crónica
El MÍO ya tiene una mujer que lo ‘maneja’ día y noche
Por Carolina García Martínez, reportera de El País
Transporte masivo. Luz Miriam Serna es la primera mujer que se le midió a conducir los buses articulados del MÍO. Ahora sí puede lucir bien arreglada y con su uniforme impecable. Su vida dio un enorme giro. Foto de María del Pilar Ruiz / El País
|
| Luz Miriam Serna trabaja para la empresa operadora ETM. Dice que su vida ha dado un enorme giro.
A Luz Miriam Serna sí que le ha cambiado la vida. Durante 23 años de sus 42 de vida se la pasó conduciendo enormes busetas, algunas viejas y ruidosas. Recorriendo calles, muchas con huecos, desde las 4:00 a.m. Parando en cada esquina, recibiendo billetes y monedas, haciendo sumas y restas en la cabeza al mismo tiempo que esquivaba carros, maniobraba el duro timón e intentaba recoger más pasajeros.
Luz Miriam no olvida que poco tiempo le quedaba para compartir con sus tres hijos: dos niñas y un niño, hoy dos de ellos ya son adultos a los que no pudo ver crecer. Le duele y le avergüenza.
Y eso que la mayoría de las mujeres amamos y que se llama vanidad, ni hablar. Atornillada casi 18 horas a la silla de un bus poco o casi nada de tiempo le quedó para un arreglo de uñas, para un brillo en sus labios o rímel en sus ojos. “¿Para qué?, me la pasaba en ese bus, con las manos y la camiseta sucia, empapada de sudor por el agite y fuerte calor del día”, dice.
Pero aún así, Luz Miriam es una de las poquísimas mujeres que se siente a gusto en un trabajo que por años les ha sido endilgado a los hombres. Incluso, estudió mecánica y sabe mucho más de cajas, repuestos y motores que de planchar, lavar o cocinar.
“Me encanta conducir, incluso, muy joven manejé un Flota Magdalena”, cuenta. Pero reconoce que esta labor en la ciudad, que aprendió siendo una adolescente y de la mano de su primer novio, no le brindaba el mejor de los entornos ni calidad de vida.
Pero ahora, sí que han cambiado las cosas. Luz Miriam es la primera caleña que por ahora conduce los buses articulados del sistema de transporte masivo, MÍO. También es la única mujer del grupo de más de 70 conductores que tiene actualmente la empresa ETM, uno de los operadores del sistema de transporte masivo y que lleva tres meses en funcionamiento.
Ella fue tenida en cuenta para hacer parte del grupo, según Liliana Trujillo, directora de Transporte de ETM, por sus buenos antecedentes en el sistema tradicional de transporte urbano, es decir, pocas multas y accidentes de tránsito e impecable comportamiento en las vías, requisitos indispensables que exigen los operadores a los conductores que quieren vincularse al MÍO. Además, pasó todas las pruebas y la capacitación a la que fue sometida junto a sus compañeros durante dos años y cuando el MÍO sólo era un proyecto incómodo para los caleños, pues las calles estaban invadidas de máquinas, tierra, huecos y cemento.
Nuevo sistema para Cali, nueva vida para Luz Miriam.
Ahora, desde el timón del MÍO, la vida es diferente para Luz Miriam. Es feliz, mucho más feliz, pero sobre todo, vive con más calma, tranquilidad y serenidad.
Sus horas laborales pasaron de 18 a 8 cada día. Incluso ya no son seguidas, con el ánimo de que tenga más tiempo para su almuerzo, para que descanse o comparta con sus hijos, con la niña que aún le queda y que puede ‘chocholear’, mimar y ver crecer. No recibe dinero en cada parada y tampoco debe preocuparse por cumplir por monto diario de pasajeros. Aunque eso sí, ella no deja de mirar de reojo hacia atrás para cerciorase que su ruta del MÍO va llena de gente.
Tampoco la estresan los trancones, los pitos o la bulla de la calle y ahora son sólo un recuerdo los gritos sorpresivos de los caleños que pedían una parada en las esquinas. Ella va serena y tranquila por los carriles ‘sólo bus’ del MÍO.
Pero lo mejor, según ella, es que ahora puede lucir arreglada y perfumada con un uniforme impecable de pantalón y corbata azul, camisa blanca y zapatos negro. Y lo mejor: esta ropa le permite estar maquillada, con sus rizos bien puestos y las uñas de color rojo.
“Me agrada mucho este trabajo, me encanta llegar al bus y encontrarlo limpio y fresco, por el aire acondicionado. Hago lo que me gusta y lo que sé”, afirma y reconoce que la concentración es la única exigencia que le hace este trabajo.
Los conductores del MÍO tienen prohibido hablar con los pasajeros mientras conducen. Es una regla que se si no se cumple y los operadores lo comprueban, da sanción.
Pero eso, muy pocos caleños lo tienen presente. Luz Miriam ríe al contar que la gente aún no entiende que los conductores no pueden musitar palabra y al ver el silencio de ellos, se enojan. “Una vez un señor se disgustó mucho porque yo no lo respondía. Pero si lo hacía, eso lo pueden reportar a la empresa y me pueden sancionar. Lo otro es tampoco podemos ir escuchando música ni nada de eso. Es silencio y concentración total”, dice.
Otra de las cosas a las que hoy ha tenido que acostumbrarse, es a su salario, que pasó a ser plata de bolsillo, unas veces con billetes de más o también de menos, a una quincena de sueldo fijo.
“Salud por plata no se puede cambiar y esto a muchos nos ha dado tranquilidad”. Y orgullo: con humildad reconoce que la gente que se monta al bus no deja de mirarla, “para bien o para mal”, y sus hijos, sobre todo la niña que tiene 10 años, y su actual esposo, hablan todo el día de la primer mujer que se le midió manejar el ‘gusano’ azul del MÍO.
Datos
Actualmente, el sistema de transporte, MÍO, tiene más de 300 conductores manejando los buses padrones, articulados y alimentadores del sistema de transporte.
El MÍO, actualmente ofrece un servicio con 54 buses articulados y 49 padrones o alimentadores.
Durante el mes de mayo, el sistema de transporte masivo movió dos millones de pasajeros. Se estima que le volumen de pasajeros cada día es de 85.000.
Se tiene proyectado que el MÍO genere 6.700 empleos directos y 16.500 temporales en todas las fases de su implementación.
| NUESTROS USUARIOS OPINAN |
Los mensajes listados a continuación corresponden a los lectores. Elpais.com.co no se hace responsable por el contenido de los mismos.
|
|
|
| |