Clutch-Time
El ascenso y el declive
Andrés A. Aristizábal P.
Wade y Bryant no han perdido su poder anotador, Howard sigue con la eficacia de siempre y Nash ha vuelto a demostrar su liderazgo.
Ya se mueven las balotas y los aficionados al baloncesto empiezan a votar por sus jugadores favoritos, de tal manera que su presencia dentro del quinteto inicial del juego de las estrellas esté asegurada.
Es cierto, apenas comienza la temporada, pero ya vemos los destellos de las grandes luminarias.
Tal vez los elencos no tengan asegurado un puesto en la postemporada, pero ya se puede observar cuáles jugadores están comprometidos y empiezan a hacer la diferencia en cuanto a las estadísticas y su aporte al equipo.
Wade y Bryant no han perdido su poder anotador, Howard sigue con la eficacia de siempre y Nash ha vuelto a demostrar su liderazgo y su poder para organizar un quinteto.
Pese a que estos sean los basquetbolistas más destacados a nivel meramente individual, no podemos dejar de lado a aquellos que han hecho su aporte un poco más silencioso.
Pierce, junto al recuperado Garnett, han solidificado la defensa de Boston para mantenerse al tope del Este y Marc Gasol ha sido un pilar para los Grizzlies, que pese a esto no cumplen una gran campaña.
La contracara la encontramos de nuevo en Memphis, pues, mientras el hermano de Pau cumple una excelente temporada, el estelar Allen Iverson no parece encontrar su camino y todo indica, tal cual como había pasado al final de su estadía en Detroit, que su retiro está cada vez más cerca.
Si bien nadie discute que ‘The Answer’ aún puede brindar espectáculo a las gradas y aportar mucho a un conjunto, sí se le ha de criticar su orgullo, pues, a diferencia de muchos veteranos en activo, él no acepta un rol secundario y prefiere abandonar a su club.
Los aficionados aún ven en él a ese joven que durante su primer año en los Sixers dejó en ridículo con un drible al mejor de todos los tiempos, Michael Jordan.
Quizá sea elegido para el juego de estrellas en Dallas, pero no será por su actualidad sino por su historia.
Y algo tiene que tener muy claro AI, es que con el tiempo su vuelta a la fama será cada vez más difícil.
Es hora de que Iverson luche por un puesto desde el banco y así les demuestre a sus detractores que aún pueda dar mucho de sí y continuar siendo una estrella que no vive del pasado.
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