Debate
La nueva guerra fría no sería sólo E.U. vs. Rusia
Por Vanessa de la Torre - Especial para El Pais
Un miembro del movimiento Rusia Joven, portando una máscara antigas, protesta frente a la Embajada Checa en Moscú. Este país europeo (antes aliado de Moscú) le ha prometido a Estados Unidos colaborarle en su objetivo de ampliar su sistema de defensa anti-misil.
AFP I El País |
| La Casa Blanca se mostró prudente y se declaró “asombrada y decepcionada” ante las inesperadas declaraciones del Mandatario ruso. Putin recalcó en Jordania, que no “entendía por qué Estados Unidos necesita usar la carta anti-rusa para resolver sus problemas internos”.
El mano a mano verbal entre el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el secretario de defensa estadounidense, Robert Gates, en la Conferencia de Seguridad de Munich, le hizo recordar a los habitantes de este planeta los años no tan lejanos en los que la seguridad mundial estaba en manos de ambas potencias.
Putin prendió el fuego acusando a Estados Unidos de querer imponer un mundo “unipolar” y de “exceder sus límites nacionales en todas las formas” mediante acciones “unilaterales e ilegítimas”, construyendo un planeta en el que “nadie se siente seguro porque ninguno se puede amparar bajo las leyes internacionales”.
La Casa Blanca se mostró prudente y se declaró “asombrada y decepcionada” ante las inesperadas declaraciones del mandatario ruso. Pero a cambio, el nuevo Jefe del Pentágono respondió enfática e irónicamente: “Una guerra fría ya fue suficiente”. Y agregó: “Los viejos espías tienen el hábito de hablar sin pelos en la lengua”, haciendo alusión a la carrera del Mandatario ruso, ex KGB, y a la suya propia como cabeza de la CIA.
Los comentarios no se hicieron esperar. En el Washington Post el prestigioso columnista David Ignatius dijo: “Putin fue orgulloso, irritante y desafiante. Su voz interna parecía decir: desmantelamos el Muro de Berlín, guardamos el pacto de Varsovia, disolvimos la Unión Soviética, todo bajo la promesa de que no se aprovecharían de nuestras debilidades. Y, ¿qué tenemos? ¡Nada! Ustedes nos rodean con armas de la Otan”.
A mediados de la semana, durante una visita de tres días a Amán, Jordania, Putin repitió: “No entiendo por qué Estados Unidos necesita usar la carta anti-rusa para resolver los problemas políticos internos”.
La hora de Rusia. El asunto no acabó ahí ni representa un simple contrapunteo. A pesar de las buenas relaciones económicas, que lograron ubicar a Rusia en enero del 2007 como la décima economía del mundo, gracias a los altos precios de la energía eléctrica y a las exportaciones de materias primas, la tensión entre ambas naciones va en aumento.
“Las relaciones entre EE.UU. y Rusia han empeorado mucho. El gobierno de Bush critica (con justificación) el desmantelamiento de la democracia rusa, y el gobierno de Putin está haciendo alianzas con otros países que tienen muy malas relaciones con EE.UU.”, explicó Adam Isacson, del Centro de Política Internacional en Washington, en diálogo con El Pais.
“Rusia -agregó-, se ha recuperado un poco bajo Putin. Su economía basada en el petróleo está creciendo y el caos interno se ha tranquilizado, está en el momento preciso para tratar de incrementar su influencia internacional y tiene en la baja popularidad del Presidente Bush y en el deterioro de su credibilidad ante las guerras de Iraq y Afganistán, sus mejores herramientas”.
Rusia, en manos de Putin, quien según las recientes encuestas en su país cuenta con un 70% de respaldo popular, vive un momento glorioso, lejos de la crisis en la que estaba cuando el hoy Presidente se posesionó en 1998. Cuenta con una reserva económica de US$303 billones, la tercera del mundo, y tiene a un Presidente dispuesto a no callar y hacerle pasar un mal rato a George W. Bush.
A pesar de que personalidades influyentes en la opinión pública de Estados Unidos, como el senador republicano y candidato a la presidencia John McCain, insisten en apartar a la ex potencia del G-8 (países más avanzados), lo cierto es que “Occidente necesita de la cooperación del gobierno de Putin en asuntos que están latentes como la proliferación nuclear en Irán y Corea del Norte, el control de materiales y armas nucleares, la lucha contra la ola actual de terrorismo islamista y la producción y seguridad energética”, explicó al New York Times el profesor de la Universidad de Harvard, Joseph S. Nye.
La Rusia de comienzos del Siglo XXI tiene un alto índice de talento humano, tecnología de avanzada y recursos necesarios para aportar en la lucha mundial contra problemas como el calentamiento global y la propagación de epidemias.
Sin embargo, la industria del petróleo, que es el centro de su economía, tiene serios inconvenientes: las exportaciones financian aproximadamente el 30% de un presupuesto que cuenta con que el crudo va a mantenerse en US$61 el barril. ¿Qué pasaría si esa previsión no se cumpliera?
Ya no es potencia. La Rusia de hoy está muy alejada de la potencia desafiante de mitad del Siglo XX.
A pesar de su recuperación y de la decadencia de la imagen estadounidense a nivel internacional, hablar de una nueva guerra fría entre las dos naciones parece exagerado.
“El desbalance de poder entre ambos países es enorme y una competencia bilateral por influencia mundial no es un escenario creíble”, añadió el analista Adam Isacson.
El tema entonces es de un orden mundial en el que a falta del liderazgo que debe ejercer gran potencia, el poder de otros países va en aumento.
“La influencia mundial de Estados Unidos ha caído fuertemente en los últimos cuatro o cinco años. Esto ha incrementado la influencia relativa de Europa, China, Irán, y, por supuesto, Rusia. Y en un menor grado Venezuela en Latinoamérica”, explicó Isacson.
“La nueva guerra fría no es con Rusia, es la manifestación de una inconformidad mundial ante un líder (George W. Bush) cuyas decisiones son cada vez más cuestionadas. Por ello, la rivalidad estadounidense ya no sólo es con Rusia; es con más y varios poderes mundiales o regionales, que quieren independizarse y desafiar el poder norteamericano”, cerró Isacson.
En sus propias palabras
- "Es una relación complicada. Es una relación en la que hay divergencias pero también es una relación en la que podemos encontrar terreno común para solucionar problemas. Ese es el espíritu con el que voy a seguir trabajando con Vladimir Putin, porque él sigue siendo la misma persona de férrea voluntad". George W Bush, presidente de Estados Unidos.
- "Hablan de la amenaza inexistente que llega desde Rusia para poder obtener medios para usar en fines militares en Iraq y Afganistán y para crear un sistema de defensa antimisilístico en Europa. Nos convencimos de que mucho de la política de Estados Unidos hacia Rusia está dirigida sólo a obtener sus intereses". Vladimir Putin, presidente de Rusia.
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jamil / Cali.
EL NUEVO ESCLAVISMO-
Trabajan 14 horas diarias, en algunos casos hasta 18; comen en
quince minutos, duermen cuatro horas hacinadas en la propia fábrica.
Ganan menos de dos dólares al día. Son ... (Ver Más)
El Paisa / Cali
Daniel quien es quien de que? ya Bush saleen una año y medio y vos crees que el mundo debe ser liderado for NKorea, Iran y Venezuela, estas loco...
daniel / paris
muy acertadas las palabras de putin ahora es el momento de aliarce con iran, corea del norte, china, libia y venezuela entre otros para demostrarle al mundo quien es quien
SINUSA / B/Delicias, Cali
Democracia a punta de bombas, ¿quién la quiere?
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