Las lluvias de febrero han sido las más intensas en los últimos cinco años en el puerto ecuatoriano de Guayaquil, indicó este miércoles, 26 de febrero, el alcalde de esa ciudad, Aquiles Álvarez, luego de 24 horas seguidas de precipitaciones.
Esta semana, el gobierno declaró la emergencia en ocho de las 24 provincias debido al fuerte invierno que deja nueve muertos y unos 1600 damnificados desde enero. La medida permite al Ejecutivo disponer de recursos económicos para atender a los afectados y daños en infraestructura.
Las prolongadas y potentes precipitaciones también han afectado a otras casi 20.000 personas y 6000 viviendas, así como a puentes, carreteras, bienes públicos como escuelas y cultivos. Asimismo, más de 45.000 animales de granja ha muerto a causa de las inundaciones.
“Ha sido el febrero más fuerte de los últimos cinco años, hemos recibido lluvia como locos y el impacto en las vías ha sido fuertísimo (sic)”, expresó Álvarez en una entrevista radial. Las afectaciones incluyen inundaciones, caídas de árboles y daños en las vías.
El alcalde Álvarez agregó que la ciudad ha soportado “más de 24 horas sin que las lluvias paren”. Las zonas más afectadas son las rurales.
De acuerdo con las estaciones de monitoreo del Instituto de Meteorología e Hidrología (Inamhi), este mes constituye el tercer febrero más lluvioso de los últimos 45 años en Guayaquil, una ciudad con casi tres millones de habitantes.
Las provincias costeras de Esmeraldas (noroeste y limítrofe con Colombia), Manabí, Guayas, Santa Elena, Los Ríos, El Oro (fronteriza con Perú) y las andinas Azuay y Loja están consideradas en emergencia por la crecida de los ríos y los aludes.
El Inmahi informó este miércoles que prevé hasta el 3 de marzo que “la región Litoral experimente lluvias intensas, acompañadas de tormentas eléctricas y ráfagas de viento”.
“Estas condiciones podrían generar impactos como inundaciones en zonas urbanas y rurales, desbordamientos de ríos y otros cuerpos de agua, movimientos en masa (deslizamientos y derrumbes), así como afectaciones en vías de comunicación y servicios básicos”, anotó el instituto en un comunicado divulgado en la red social X.
Desde enero, cuando las lluvias pusieron fin a la peor sequía de los últimos 60 años en Ecuador, han muerto nueve personas: siete de ellas por deslizamientos, una por la caída de un rayo y otra en una inundación.
Las lluvias en 2024 en Ecuador dejaron dos muertos, 11 heridos y más de 1.000 personas afectadas, según cifras oficiales.
*Con información de AFP.