Al menos 13 rehenes, entre israelíes y extranjeros, retenidos en el norte de la Franja de Gaza, murieron en los bombardeos israelíes de las últimas 24 horas, informó este viernes el brazo armado de Hamás.
“Trece prisioneros (...) incluidos extranjeros” murieron en cinco localidades bombardeadas por los aviones israelíes, afirmaron las Brigadas Ezzedin al Qassam en un comunicado.
El movimiento islamista palestino lanzó una ofensiva sorpresa el sábado contra poblaciones israelíes cercanas a la Franja de Gaza y disparó miles de cohetes, en un ataque que dejó 1.200 muertos en suelo israelí.
Por su parte, Israel dijo que Hamás secuestró a más de 150 personas, incluyendo civiles y fuerzas de seguridad. Asimismo, como respuesta, está bombardeando masivamente el enclave palestino, donde se hacinan unos 2,4 millones de personas. Hasta la fecha, han muerto más de 1.500 personas.
Es de mencionar que el ejército israelí exigió este viernes la evacuación de la población del norte de la Franja hacia el sur “por su propia seguridad y protección”, antes de una posible incursión terrestre de las fuerzas de seguridad.
Hamás rechazó inmediatamente esta orden. “Nuestro pueblo palestino rechaza la amenaza de los líderes de la ocupación (israelí) y sus llamados a dejar sus casas y huir hacia el sur o Egipto”, afirmó el grupo en un comunicado.
“Nos mantenemos firmes en nuestras tierras, nuestras casas y nuestras ciudades. No habrá desplazamiento”, agregaron.
La ONU advirtió que esta orden de evacuación de 1,1 millones de personas en 24 horas podría provocar una “situación catastrófica” en Gaza, donde la situación humanitaria se ha deteriorado mucho desde el inicio de la guerra hace casi una semana.
“Israel tiene el derecho a defenderse eliminando a los grupos terroristas, entre ellos Hamás, (...) pero preservando a las poblaciones civiles”, declaró en su momento, el presidente francés, el centrista Emmanuel Macron, en un discurso televisado.
Otros frentes
Al tiempo que refuerza sus efectivos frente a Gaza, Israel debe controlar la apertura de otros frentes, tanto en los territorios ocupados como frente a Líbano y Siria. En los últimos días se produjeron duelos de artillería entre el Hezbolá libanés y el ejército israelí.
La aviación israelí bombardeó el jueves los dos principales aeropuertos de Siria, el de la capital Damasco y el de Alepo, en el primer ataque contra este país desde el inicio del conflicto con Hamás. La aviación israelí suele atacar a los grupos apoyados por Irán y a Hezbolá, que son aliados del gobierno sirio y enemigos enconados de Israel.
En tanto, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, confrontado con Hamás, exigió “el fin inmediato de la agresión generalizada contra el pueblo palestino” y rechazó “las prácticas que conducen a la muerte de civiles o a maltratos contra ellos por ambos lados”.
Ciclo de violencia y horror
El ministro israelí de Energía, Israel Katz, indicó que su país no autorizará la entrada de productos de primera necesidad ni de ayuda humanitaria en Gaza mientras Hamás no libere a los rehenes.
En una muestra de solidaridad con las víctimas de los ataques de Hamás, las presidentas de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, anunciaron una visita el viernes a Israel.
Los llamamientos se multiplicaron para reclamar un corredor humanitario que permita a los civiles palestinos salir de Gaza antes de una eventual invasión terrestre israelí. El presidente egipcio, Abdel Fattah al Sisi, ignoró, sin embargo, la presión para autorizar la salida de civiles e instó a los gazatíes a “permanecer en su tierra”.
Con información de AFP.