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Confusiones
La arquitectura, por lo contrario, resuelve técnicamente emplazamientos, funciones y construcciones; y todo esto a base de crear diversas superficies que conforman distintos espacios...

Crear es producir algo nuevo, o incluso hacerlo de la nada, como lo define el DLE; mientras que resolver es solucionar un problema, o decidir algo respecto a un tema dado. Por su parte, el arte consiste en crear ciertas obras que, mediante recursos visuales, sonoros y algunos otros, produzcan estimulaciones estéticas, pero también intelectuales, utilizando para ello técnicas derivadas de algunas ciencias pertinentes a cada caso, las que son aquellos conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, es decir, el examinar atentamente algo para proceder a ordenar y relacionar ideas, y solo después poder llegar a una conclusión.
Confundir crear con resolver, arte con técnica, y no examinar ni razonar, ha sido negativo para el urbanismo y la arquitectura, y por ende, para las ciudades y, en últimas, para todos sus habitantes, al generar caos urbano, visual y de movilidad en ellas; y de ahí la importancia de que se entiendan dichas diferencias respecto a la planificación de aquellas, como a su construcción. Y desde luego, para su debido control permanente, tanto urbano como paisajístico y arquitectónico, y no únicamente el constructivo, como si esos ‘terremotos’ visuales, que afectan la mente, no fueran también indeseables como cualquier desastre natural que incumbe a los cuerpos.
Tanto en el dibujo como en el grabado, se crean formas a base de líneas; la pintura lo hace con colores, cuyos límites son líneas; y la escultura crea volúmenes a base de superficies; y por supuesto, todas estas artes tienen que resolver problemas técnicos propios de cada una. La arquitectura, por lo contrario, resuelve técnicamente emplazamientos, funciones y construcciones; y todo esto a base de crear diversas superficies que conforman distintos espacios, y estos a su vez, generan variados volúmenes; los que dan forma a todos los espacios urbanos de las ciudades, tanto públicos como privados. Una secuencia en la que hay que procurar evitar todas esas confusiones mencionadas.
La arquitectura espectáculo, aprovechando que ahora todo se puede construir, pretende crear volúmenes novedosos a base de formas caprichosas, lo que confunde con creatividad; volúmenes a los que introduce las funciones requeridas como pueda, quedando estas con mucha frecuencia mal resueltas; e impidiendo su reutilización. La arquitectura regenerativa, por lo contrario, al partir de intervenir espacios ya construidos o, si es un lote, en su entorno, resuelve en ellos creativamente sus nuevas funciones y mejoras y, finalmente, sus nuevos volúmenes no serán caprichosos, y no se parte de estos, los que entonces serán consecuentes con su entorno urbano preexistente.
Entorno construido que, usualmente, es el resultado de haber resuelto creativamente un espacio urbano a lo largo del tiempo, a corto o largo plazo, al que únicamente, y en ciertas ocasiones, cabe agregarle volúmenes o formas novedosas, pero que al mismo tiempo, siguiendo a Vitruvius, resuelvan correctamente su emplazamiento, función, construcción y forma, haciéndolo mediante un método tipológico y analógico y no canónico. Es resolver los problemas urbanos, arquitectónicos y paisajísticos de las ciudades, mediante las técnicas más indicadas en cada caso, lo que casi siempre lleva a crear arte, en este caso, arquitectura para la ciudad.
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