Un gabinete con el que se empieza a preparar la ‘artillería’ de cara a las elecciones del 2026 está construyendo el presidente Gustavo Petro, a propósito de los recientes nombramientos y los ‘reencauches’ de figuras estratégicas para su Gobierno, advierten analistas.
La llegada de Armando Benedetti al Ministerio del Interior, la posibilidad de que la jefatura de gabinete la ocupe Alexander López y que Susana Muhamed lo reemplace en la dirección del Departamento Nacional de Planeación (DNP) demostraría que el Mandatario terminaría su administración con los sectores políticos que se han mantenido a su lado desde la campaña.
Lo anterior también queda demostrado con la llegada de Antonio Sanguino al Ministerio de Trabajo y de María Fernanda Rojas en Transporte, quienes se dice que son cuotas del partido Alianza Verde.
“Es muy probable que desde el Ministerio del Interior Benedetti tenga mucho más poder que como jefe de gabinete, dado que va a ser el encargado de interactuar de manera directa con los congresistas y tendrá la responsabilidad de que las reformas del gobierno logren salir adelante con la ayuda de los ministros correspondientes de cada cartera”, indica Carlos Charry, director del doctorado en Estudios Sociales de la Universidad del Rosario.
Además, señala que tendrá la responsabilidad de lograr que las cargas en el Congreso favorezcan al Ejecutivo: “Aunque se sabe que es una tarea difícil, Benedetti conoce muy bien el funcionamiento del Legislativo, tiene una altísima experiencia porque fue congresista por varios años y es como si se dirigiera a sus propios colegas”.
Asimismo, las fuentes consultadas coinciden en que, de confirmarse los rumores, mantener a Alexander López en el Gobierno como jefe de gabinete fue una estrategia del Presidente para no perder su coalición política.
“El posible nombramiento de López en el lugar que era de Benedetti cambiaría la dinámica, ya que la jefatura de gabinete suele ser un canal clave de interlocución con el Mandatario y los ministros. Controlar esa conversación otorga un poder considerable y eso es parte de lo que generó desazón con el nombramiento del primero entre los sectores más afines al Pacto Histórico dentro del gabinete”, indica el analista y consultor político Germán González.
Sobre la posible llegada de Muhamad al DNP, comenta que “marcaría una ruptura porque tradicionalmente se han nombrado perfiles de economistas para dirigir la entidad. Aunque es criticable que siga en el Gobierno a pesar de sus declaraciones en el consejo de ministros televisado, de hecho el Ministerio de Ambiente estuvo entre las tres mejores entidades calificadas en el Panel de cifras y conceptos del año pasado”.
“Ella asumiría la dirección en un momento crítico para el Gobierno, porque tendrá el reto de monitorear e impulsar la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo, integrar las políticas ambientales a la planificación nacional, pero también comenzar a dar la discusión sobre la ley de competencias para materializar la reforma al Sistema General de Participaciones”, agrega.
Esos movimientos, sumados a la información difundida por medios de comunicación sobre la posible salida de Gustavo Bolívar del Departamento de Prosperidad Social, DPS, para aspirar a la Presidencia en 2026, no son hechos aislados, indican analistas.
“La Casa de Nariño se está preparando para la fase final y la renuncia de Bolívar apunta a que el candidato del Gobierno para las elecciones de 2026 va a ser él”, dice Charry.
Las cuotas del Verde
El nombramiento de Antonio Sanguino como ministro de Trabajo y el de María Fernanda Rojas en la cartera de Transporte, también confirmaría la teoría de que se está ambientando el Palacio para la contienda presidencial, ya que ambos han sido señalados como cuotas de Alianza Verde, colectividad que hace parte de la coalición gobiernista.
“De hecho, esto acentuó tanto las diferencias al interior del partido que hay un grupo de congresistas que lidera un proceso de escisión de la colectividad para pasarse a una nueva. Así que las nuevas cuotas en el gabinete representan a un sector progobierno que milita al interior del Verde”, explica el analista González.
A su vez, Charry señala lo que se ha evidenciado con esas designaciones “es que el Presidente quiere mantener y reforzar aquellos senadores y representantes del partido que están cercanos al Ejecutivo por lo que implica para los proyectos de ley en el Congreso y eso compromete a que también tengan una cuota política dentro de la Administración a nivel de ministerios”.
Sin embargo, menciona que para él “esas alianzas no son tan estables y por eso el Presidente quiere para la última fase de su Gobierno reforzar sus alianzas. La pregunta que emerge es qué tan duraderas, qué tan sólidas serán estas. Lo mismo va a ocurrir con el Partido de la U y los conservadores, que se dice que también van a tener una cuota en algunos ministerios, como por ejemplo el de Deporte”.
Precisamente, ayer fue publicada de manera oficial la hoja de vida de Patricia Duque, quien será la nueva ministra de Deporte de Gustavo Petro, tras la salida de Luz Cristina López y quien llegó en representación del Partido Conservador.
En opinión de Charry, “son alianzas muy inestables que dependen del día a día, de los acuerdos que se lleguen y obviamente de la capacidad limitada que tiene hoy la Casa de Nariño de darle mayor entrada a sectores políticos tan diversos al del Gobierno a través de proyectos en ministerios o en contrataciones”.