Sobre las cinco de la tarde, de este domingo, 20 de octubre, desde el Centro de Eventos Valle del Pacífico, en Cali, dio inicio la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP16). Ante un auditorio de miles de invitados internacionales, representantes del Gobierno Nacional, mandatarios regionales y locales, como también medios de comunicación, se presentó el acto simbólico ‘Del agua y de la Tierra’.

“Es un ritual de armonización de nuestras poblaciones étnicas, en el que también participa el campesinado, mujeres, jóvenes, artistas y gestores culturales cuidadores de la naturaleza. El poder tener estas voces presentes en la COP y que sean protagonistas es fundamental”, afirmó el ministro de las Culturas, las Artes y los Saberes, Juan David Correa.

El acto simbólico fue una creación del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes a través del Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella para la COP16, en la que participaron representantes de los pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, campesinos, mujeres, jóvenes, artistas y gestores culturales cuidadores de la naturaleza. En la presentación inaugural se escucharon las voces de la poeta Nataly Domicó, del pueblo emberá, y del mamo Crispín Izquierdo, del pueblo arhuaco, además de una cantora del Pacífico.

Cabe mencionar que otra versión de este acto simbólico será presentada el próximo sábado, 26 de octubre, durante el Concierto Paz con la Naturaleza: un Canto por la Vida’, que se realizará en el Estadio Pascual Guerrero y será de entrada libre.

La estructura de la obra ‘Del agua y de la Tierra’, transcurrió en cuatro momentos:

En primer lugar, fue la ‘Ley de Origen’, en la que se proyectó la cosmovisión de los pueblos originarios de unidad con la naturaleza. Allí participó un mamo de la Sierra Nevada de Santa Marta, maloqueros del Amazonas y sabedoras de diversos pueblos.

Luego vinieron los ‘Cantos del Agua’, donde destacó una cantora del Pacífico, que ofrendó al agua a través de un canto de boga tradicional.

El tercer momento es el ‘Soplo de Tierra’, cuando con una coreografía de danza, mapping y palabras se hizo un llamado urgente de auxilio por los daños que le estamos haciendo al planeta.

Al final fue el ‘El árbol de la vida’, un momento de danza tradicional wayúu de la yonna y un árbol rojo en la proyección de mapping se recrea el renacimiento de la vida en unidad con el cosmos.

Una danza tradicional wayúu cerró el acto simbólico que dio inicio a la COP16. | Foto: El País

También hubo otra escenografía central, en la que una canoa gigante, basada en un cuadro del pintor colombiano Pedro Ruiz, cuyo diseño se trabajó con el Teatro El Juguete, atravesó el escenario en una coreografía de bogas.

Iván Benavides, curador de la programación del Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella, destacó que: “El nivel de lenguaje simbólico de los pueblos originarios y de las comunidades afro es profundo. Esta danza, por ejemplo, es en forma espiral, que corresponde a su manera de concebir la armonía y el tiempo”.