El Gobierno del presidente Gustavo Petro enfrenta fuertes cuestionamientos debido a las visitas de César Augusto Valencia Mosquera, presunto emisario de Diego Marín Buitrago, alias ‘Papá Pitufo’, a la Casa de Nariño.
Uno de los protagonistas de esta controversia es Jorge Ovalle, exfuncionario del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), quien reconoció haber autorizado dos de estos ingresos. Sin embargo, negó conocer los antecedentes criminales de Valencia Mosquera y aseguró que las visitas se realizaron en el marco de actividades institucionales.
“Lo conocí en el Diálogo Vinculante del Valle del Cauca, se presentó como funcionario de la Contraloría General con experiencia en derechos humanos y comedores comunitarios”, explicó Ovalle. Según su versión, Valencia Mosquera participaba en reuniones bajo el argumento de aportar a las políticas sociales del Gobierno.
Cinco ingresos a la Casa de Nariño
Los registros oficiales revelan que Valencia Mosquera ingresó al menos cinco veces a la Casa de Nariño entre septiembre de 2022 y julio de 2023. Dos de estas visitas fueron autorizadas por Ovalle, mientras que otras dos contaron con el visto bueno de Gabriela Posso, exsecretaria para las juventudes de la Presidencia.
Un quinto ingreso, en compañía de Juan Fernando Petro, hermano del presidente, fue supuestamente avalado por Mauricio Lizcano, entonces director del Dapre, quien ha negado haber firmado esa autorización.
Alertas de la Unidad Nacional de Protección
Las advertencias sobre los posibles vínculos de Valencia Mosquera con ‘Papá Pitufo’ provienen de Augusto Rodríguez, jefe de la Unidad Nacional de Protección (UNP). Según informes, el presunto emisario también visitó otras entidades estatales como la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y la Sociedad de Activos Especiales (SAE), lo que ha incrementado las sospechas sobre el propósito real de sus reuniones con funcionarios gubernamentales.
Ovalle insistió en su defensa, afirmando que su actuación fue “transparente y dentro del ejercicio legítimo de la participación ciudadana”. Sin embargo, la polémica sigue creciendo y se mantiene abierta una investigación para esclarecer los motivos de estas reuniones.
Otro escándalo que salpica al Gobierno
Este caso se suma a otras controversias en la administración de Petro, como la revelación de que Diego Marín Buitrago, alias ‘Papá Pitufo’, intentó donar 500 millones de pesos a la campaña presidencial de 2022. Aunque el presidente ordenó devolver el dinero, las circunstancias de esa devolución han generado más dudas y han involucrado a diversas figuras políticas.
La situación representa un desafío para el Gobierno, que busca mantener la confianza pública mientras enfrenta cuestionamientos sobre la transparencia en sus operaciones internas y posibles nexos con actores del crimen organizado.