Los habitantes del municipio de Guacarí, centro del Valle, han advertido que llevan más de 24 horas sin servicio de agua potable en plena cuarentena para mitigar el contagio por Covid-19, lo que dificulta actividades de saneamiento básico.

El servicio ha estado suspendido desde las 9:00 a.m. del pasado jueves y no ha logrado ser restablecido en la mañana de este viernes.

Según Acuavalle, entidad prestadora del servicio que abarca a ese municipio, la suspensión se debe a una obstrucción en la bocatoma por una gran cantidad de pastos arrojada al río.

Dicha obstrucción ocasionó que los tanques de almacenamiento bajaran de nivel, dejando sin servicio a todo el municipio, incluido su área rural.

Según explicaron voceros de Acuavalle a El País, los trabajos se retomaron a las 7:00 a.m. de este viernes y aún faltaban cuatro codos por limpiar para habilitar la continuidad de agua a los tanques.

Mientras tanto, la empresa indicó que se estará suministrando agua con dos carrotanques en los barrios de la red alta, que son los más críticos.